La experiencia del Marietta Beach Club
Desde tu primer café junto al mar hasta tu último cóctel al atardecer, descubre tu propia forma de vivir Marietta.
Situado en primera línea de playa en Playa de las Américas, el Marietta Beach Club combina la gastronomía mediterránea, los cócteles, las vistas al mar y una hospitalidad relajada a lo largo de todo el día.
La experiencia del club de playa
Desayuno junto al mar
Comida mediterránea
Cócteles al atardecer
Celebraciones y grupos
La experiencia del club de playa
Disfruta del día a tu manera.
Empieza con el desayuno, haz una parada para comer después de la playa, quédate a tomar algo por la tarde o disfruta de la puesta de sol. Descubre qué hace de Marietta un lugar al que volver desde la mañana hasta la noche.
Desayuno junto al mar
Empieza la mañana contemplando el Atlántico con un desayuno recién preparado, café y zumos.
Desde huevos y platos clásicos hasta tostadas de aguacate, tortitas, fruta fresca, yogur y bollería, el desayuno en Marietta está pensado para disfrutar de mañanas tranquilas junto al mar.
Comida mediterránea
Marisco fresco, pasta casera, pizza artesanal, carnes a la brasa, ensaladas coloridas y platos para compartir se unen en una carta inspirada en el Mediterráneo.
Acompáñanos a disfrutar de un almuerzo relajado después de la playa o de una cena con vistas al Atlántico.
Cócteles al atardecer
Contempla cómo la Playa de las Américas pasa del día a la noche con un cóctel en la mano.
Descubre cócteles de autor, vinos, licores premium y mucho más desde nuestra terraza frente al mar, o marida tus bebidas con platos mediterráneos y quédate a cenar.
Celebraciones y grupos
Reúne a todo el mundo junto al mar.
Desde cumpleaños y aniversarios hasta reuniones familiares, cenas de grupo y ocasiones especiales, Marietta ofrece un ambiente relajado frente al mar para esos momentos que merecen ser celebrados.
Descubre tu Marietta Beach
Café por la mañana. Desayuno junto al mar. Una comida larga. Copas por la tarde. Cócteles al atardecer. Cena bajo el cielo nocturno.
No hay un momento ideal para llegar ni necesidad de marcharse deprisa.
Busca tu mesa, pide lo que más te guste y disfruta de las vistas.